Tengo que confesar que encontramos Potes de forma inesperada, en nuestra
ruta de
paso con destino al Parador de Fuente De y nuestra sorpresa no pudo ser
mayor, pues realmente es uno de los pueblos con encanto de España.
Potes, es la capital y principal localidad de la comarca de Liébana en
Cantabria,
importante centro turístico y cultural, que se encuentra a 117 Km. de
Santander y
muy próximo al Parque Nacional de Picos de Europa o al monasterio de Santo
Toribio.
Esta Villa
está situada en la confluencia de cuatro valles además de
desembocar en ella el Río Quiviesa en el Río Deva nacido este último en
altitudes de los Picos de Europa. Como el resto de la comarca lebaniega,
Potes disfruta de un microclima de tipo mediterráneo que permite el
cultivo de la vid con la que se produce el famoso orujo de la zona.
Es un pueblo que reboza vitalidad y alegría, sus calles especialmente las
del
Barrio Viejo, en el corazón del casco antiguo de la villa de Potes, están
llenas de
tienditas que exponen sus quesos, embutidos y demás delicias de la zona,
derramando un aroma de sabores inigualables; sus tascas y restaurantes
están rebosantes de visitantes ansiosos por probar sus delicias
culinarias, como el cocido lebaniego o los "quesucos" de Liébana,
haciéndose imposible pasar por ellos sin entrar a tomar algo.
El patrimonio histórico-artístico como por ejemplo
la Torre del Infantado, sede del
Ayuntamiento de Potes o su barrio Viejo está unido por dos puentes (el de
San
Cayetano y el llamado de la Cárcel), uno de ellos de vieja arquitectura
medieval,
sin duda el casco antiguo de Potes sigue conservando su aspecto medieval y
es uno de los conjuntos históricos monumentales más bonitos de Cantabria,
también hemos de
destacar sus fiestas, entre las que destacan La Cruz,
la "Santuca" o la Fiesta del Orujo, declaradas de interés turístico
regional y que
según me contaron los del lugar suelen estar muy concurridas acudiendo
gente de
todos los lugares.
Curiosamente el 2006 no es un año cualquiera para Cantabria, se
celebra el Año
Jubilar Lebaniego, un evento con el que la región quiere abrir sus puertas
al mundo
y dar a conocer, no sólo la trascendencia de celebrar en su territorio un
Año Santo,
sino todo el abanico de posibilidades culturales, turísticas y religiosas
que
encierra esta tierra, por lo que los caminantes deben acudir a su
santuario y son
muchos los caminantes que encontramos por el camino en esa dirección.
Con estas pinceladas espero haberles abierto la curiosidad, acudan a él,
aprovechen
cualquier fin de semana y disfruten de las bellezas de nuestra tierra,
Potes es un
pequeño paraíso en los Picos de Europa que merece ser visitado.