Guia de Viajes de Abu Simbel

El portal de viajes para conocer los rincones vírgenes y casi desconocidos, descubrir lo ¡¡que no te cuentan las agencias de viajes!!

perlyell.gif (224 bytes)Reservar Hoteles

Foro "tus escapadas"

Ciudades

Pueblos

Vuelos

Hoteles

Restaurantes

Casas rurales

Balnearios

Apartamentos

Campings

Playas

Rutas

Rent a Car

Puertos_deportivos

Parques Temáticos

Ferias y eventos

Noticias de viajes

Publicidad

Ir a pagina de inicio

Reserva el Hotel en: HOTELS.COM

 

Si desea incluir su  establecimiento en nuestra guía debe enviar email a:gestion@escapadas.com


 

Copyright ©www.escapadas.com 2002- 2006

 

eres el visitante, nº

perlyell.gif (224 bytes)Reservar y buscar Rent a Car perlyell.gif (224 bytes)Reservar y buscar  Balnearios perlyell.gif (224 bytes)Reservar restaurantes

 

Un Templo en Honor de Ramsés II

 

EGIPTO UN PAIS CON MAGIA

QUE VISITAR OBLIGATORIAMENTE:  El Cairo, Gizeh, Assuam, Luxor, Alejandría

ABU-SIMBEL

 

Desde Assuán, por avión o barco, llegan los turista a ABU-SIMBEL, donde encontramos dos templos que fueron salvados de las aguas cuando se construyó la moderna presa de Assuán. Hablamos de dos templos que Ramsés II mandó a construir en el siglo XII antes de Cristo.

 

Los Templos de Abu-Simbel son realmente de una belleza indescriptible, especialmente el mayor, el dedicado a Ramsés. Tallado originalmente en la ladera de una montaña a  orillas del Nilo y de cara a la frontera sur de Egipto (Sudán), fue construido con la intención de que todos los caminantes que intentaran entrar en el país por esa zona quedaran impresionados por la grandiosidad del Dios Sol, encarnado en la figura del Faraón. Así, con ese objetivo, Ramsés II mandó a construir el templo horadado en la montaña y presidido por cuatro gigantescas figuras de su imagen en posición sentado de tal magnitud que aun en la actualidad empequeñecen y cautivan a todo el que se aproxima a su base. El segundo templo aunque igual de hermoso y a pesar de lo grande de su tamaño, se ve minúsculo al lado del de Ramsés, está dedicado a su esposa.

 

Dos veces he acudido a este mágico lugar, la primera de ellas tuvimos un guía italiano que emocionó a todos con su relato sobre los templos. Los arquitecto egipcios con sus increíbles cálculos, lograron que la ubicación del templo de Ramsés se construyera de tal manera, que el sol entra por la puerta principal dos fechas en el año, según nos explicaron una de ellas era el cumpleaños del faraón y la otra no recuerdo exactamente pero esta relacionada con el culto al sol. Así, el faraón el día de su onomástica entraba en el templo (después de remontar el río en barco con todo su séquito) justo cuando el sol entraba por la puerta principal siguiendo su imagen, de esta manera conseguía que pareciera que él como Dios-Sol, iluminara todo el templo y se reflejara en su imagen al sentarse en el trono que ocupaba justo al fondo del templo. El pueblo, comprendía que era el faraón quien controlaba al sol, que le seguía a todas partes dando la luz y le adoraban como tal divinidad. Era increíble oír el relato de nuestro guía, describiendo la riqueza de los ropajes, las joyas, el recubrimiento de las pinturas de colores iluminadas por la luz solar y reflejadas por un sistema de espejos acompañando a la figura del faraón, es una imagen que llevé desde ese día grabada en mi mente como si realmente la hubiera vivido, por eso decidí que regresaría a aquel lugar con mas calma, para disfrutarlo con mas intensidad y así lo hice.

 

La segunda visita, fue también especial, esta vez nuestro guía hablaba español correctamente y entró aun mas en profundidad en la historia. Eramos un grupo grande de amigos para los que estar en aquel lugar se había convertido casi en una obsesión y todos disfrutamos durante horas de sus grabados, impregnándonos de su fuerza. Allí quedamos hasta que nos mandaron salir para cerrar sus puertas. Luego por la noche, tuvimos la suerte de poder disfrutar del espectáculo de “Luz y sonido en español” bajo las estrellas del desierto. Unas voces profundas, una iluminación perfecta y una música que los llenó el alma, junto a algunas estrellas fugases que cruzaron el cielo como si parte del espectáculo fueran, nos dejaron a todos sin palabras.

 

Luego nos dirigimos al barco a cenar, después de la cena un baile en cubierta y a disfrutar en nuestros sueños de lo vivido.

 

Al amanecer de la mañana siguiente, el barco de forma casi silenciosa se alejó del puerto, no sin antes permitirnos contemplar desde el agua por última vez la imagen de los templos, yo no pude mas que levantarme y aun en pijama, subí a la cubierta y vi como aquellas imágenes gigantescas se fueron empequeñecido con la distancia hasta desaparecer (como me gustaría volver a repetir aquel día).

 

Curiosamente las fotos que sacamos dentro del templo de los grabados y las pinturas salieron movidas en las cámaras de todos, tampoco  nuestras imágenes son claras, parece como si hubieran varias figuras superpuestas ¿casualidad? No lo sé, yo quiero pensar que dentro del templo de Ramsés hay una energía especial que reconforta, pero eso es solo una percepción. El resto de las fotos perfectas.

 

Un consejo, si viajan a Egipto, no pueden dejar de visitar Abu-Simbel, aunque sea con una excursión opcional de ida y vuelta en el mismo día, se que me lo agradecerán. Pero además si pueden hacer un pequeño esfuerzo económico y pueden quedarse una noche para disfrutar de “luz y sonido”, tendrán la oportunidad de vivir unos momentos realmente inolvidables.


 

Copyright ©www.escapadas.com 2002- 2006

Google

 

Web

www.escapadas.com

Ir a la  pagina de inicio